El Maset Mas Viló Uvas: Garnacha tinta (≈ 60 %) y cariñena (≈ 40 %)
🍷 Ideal para
Quienes buscan un vino tinto con carácter pero fácil de disfrutar, con buen sabor a fruta y un toque mineral.
Va muy bien para comidas del día a día que se vuelven especiales, parrilladas, cenas con familia o reuniones con amigos. Es un vino con personalidad, pero suave y agradable al tomar.
Es una buena opción para quienes prefieren tintos frutales, equilibrados y no demasiado pesados.
🍽️ ¿Con qué comida queda mejor?
Combina muy bien con carnes asadas o al horno como pollo, cerdo, cordero o res de sabor medio.
También acompaña platillos con hierbas y buen sazón, como guisos ligeros, comidas con tomate, verduras asadas o legumbres.
Va perfecto con tablas de quesos semicurados, embutidos o botanas saladas.
Si hay platillos de campo o recetas con frutas secas (como ciruelas, higos o nueces), también hacen muy buena combinación.
Graduación: 14.5 % vol.
Descripción organoléptica:
Al servir, presenta un color rubí profundo con reflejos violáceos / violetas — típico de vinos jóvenes o de crianza breve. Capa media-alta, buen brillo y limpieza en copa: indica una vinificación cuidada, con extracción correcta y sin defectos. Visualmente anticipa un tinto con buena fruta, juventud y potencial de ser bebido relativamente pronto, sin necesidad de mucha guarda.
La nariz es franca, expresiva y con un perfil que mezcla fruta, especias y matices mediterráneos / minerales — un ejemplo del “carácter Priorat amable”: Frutas rojas y negras: predominan aromas a frutos rojos (fresa, frambuesa) y frutos negros o maduros: cereza picota, ciruela. Notas especiadas y balsámicas: detrás de la fruta afloran toques de eucalipto, nuez moscada, un leve fondo de sotobosque mediterráneo (tomillo, hierbas secas). Sutilezas terrosas / minerales / tostadas: recuerdos discretos a regaliz, tabaco, torrefactos, madera, un toque rústico / mediterráneo — probablemente derivado de la pizarra del suelo y la crianza ligera.
En conjunto, la nariz resulta directa, atractiva e invitante: fruta evidente al inicio, complejidad en segundo plano, y un carácter mediterráneo que recuerda la tierra pizarrosa del Priorat.
Al degustarlo, Mas Viló combina fruta, estructura y frescura. Tiene un ataque: afrutado, con presencia de fruta roja y negra — fresa, cereza, ciruela — que confirman lo que anticipaba la nariz.
Textura y taninos: cuerpo medio; taninos maduros y redondeados, suaves, accesibles — no agresivos ni ásperos. Mineralidad / frescura: un perfil con matiz mineral y mediterráneo — la mineralidad que aporta el suelo de pizarra (llicorella) se percibe, dando verticalidad. Final: largo y persistente; aparecen retrogustos a fruta madura, algo de balsámico / hierbas mediterráneas, regaliz ligero o tabaco suave, quizá un dejo especiado.
Globalmente, la sensación es de un vino equilibrado, franco, mediterráneo, fácil de beber pero con identidad, ideal para quienes buscan algo del Priorat sin exageraciones.